Manu Riquelme (Murcia, 1983) es Licenciado en
Bellas Artes, guionista y dibujante de cómics. El pasado año ganó el Primer
Premio del certamen Creajoven, en la categoría de literatura, gracias a su
relato “Consumatum Est”, que le llevó a participar en WEYA, una Bienal de
jóvenes creadores celebrada en Nottingham. También ha realizado un Máster en
Producción y Gestión Artística y otro en Creatividad y Guiones de Televisión
para la productora Globomedia, donde ha trabajado de becario en series y
programas como “Aída” y “El Intermedio”, entre otros.
![]() | |
| http://manuriquelme.blogspot.com.es/ |
-Hola, Manu, ¿desde cuándo te dedicas al cómic? ¿Sentiste
algo así como un gusanillo que te decía “esto puedo hacerlo yo” cuando los
leías de niño o qué?
Buenas, Sofía. Dedicarme nunca me he dedicado a
ello profesionalmente, ya que rara vez me han pagado por dibujar cómics, al
margen de premios y concursos. Efectivamente el gusanillo me picó de niño
cuando empecé a leer tebeos de Batman, Spider-Man y demás superhéroes de la
editorial H&M, aunque no publiqué en fanzines hasta bien entrada la
adolescencia.
-También te mueves entre guiones y cámaras… Cuéntanos un
poquito cómo te ves más cómodo o qué te apasiona más.
Pues sí, hace unos años me dio por el tema del
guión audiovisual y la verdad es que es algo que me motiva bastante. De hecho,
últimamente me ha reportado más alegrías que el cómic. Este año, por ejemplo,
quedé finalista del concurso CINE365FILM gracias a un guión de largo que
presenté. Al final no me llevé nada, pero el simple hecho de estar ahí
seleccionado ya me parece un logro teniendo en cuenta que es la primera
película que escribo. Este mismo año además me han premiado en otro concurso de
guión de cortometrajes de la Universidad de Navarra, así que no me puedo quejar.
¡Bueno, sí, ahora quiero rodarlos, qué cojones!
-¿Cuál sería tu personaje más recurrente? ¿Es o tienes algún
alter ego en tu obra?
A principios de año creé a un par de
subnormales llamados “Los Hipstars” con el sano propósito de carcajearme a
costa de los asistentes al SOS y los amantes del pop menopáusico. Al parecer la
cosa cuajó a través de las redes sociales (¡salimos en Postureo!) y hasta hace
poco estuve publicando una tira semanal en la web de C’MON MURCIA. El caso es
que los tengo bastante abandonados porque me da una pereza tremenda “trabajar”
por amor al arte. En cuanto a lo del alter ego, a veces me dibujo bajo el
nombre de “Twenteenager”, aunque ahora que he entrado en la treintena me he
planteado matarle lenta y dolorosamente. Tampoco descarto convertirle algún día
en “Treinteenager”. Ya veremos.
-¿A qué personaje o historieta tienes más cariño?
Hay una viñeta en particular en la que una
chica le dice a “Twenteenager” que todos los tíos son iguales y éste le
contesta que no, que a algunos les gusta correrse en su cara y a otros en sus
tetas. Guardo un recuerdo especial de ese chiste porque lo considero un punto
de inflexión como pintamonas, en el sentido de que me sirvió para darme cuenta
de que ese tipo de humor es muy agradecido entre el público generalista. Al
igual que te digo esto también te digo que somos muchos haciendo lo mismo y
personalmente ya estoy un poco quemado, de modo que es posible que más adelante
tire por otros derroteros.
-¿Cuál es tu proyecto más cercano? ¿Y el más interesante
hasta ahora?
Pues ahora mismo estoy terminando un
mini-fanzine muy cortito titulado “PATALETA”, que es un claro ejemplo del
cambio de registro que te comentaba arriba. Lo que pasa es que es una movida
tan personal y localista que dudo mucho que alguien lo pille. Además, me consta
que es algo que molará a los cuatro gatos de siempre, pero sé de buena tinta
que a algunos no les va a hacer ni puta gracia. No sé muy bien qué contestarte
a la segunda pregunta. Cualquier proyecto que me ofrezcan o decida llevar a
cabo es digno de interés para mí por pequeño que sea.
-¿Te gusta trabajar en grupo o solo?
No me he prodigado demasiado trabajando en
equipo y no es porque no haya querido, sino porque tampoco ha surgido la oportunidad.
Yo creo que la clave está en rodearse de gente cuyo trabajo te guste y al mismo
tiempo tener la suficiente confianza para decirles “oye, esto me flipa” u “oye,
esto me parece una puta mierda”. En ese sentido, supongo que me siento cómodo
escribiendo o dibujando a mi bola sin nadie que me presione y marcando mis
propios plazos y objetivos. Ambas son disciplinas que pueden enmarcarse dentro
de aquello que llaman la soledad del corredor de fondo.
-¿Vives de tu arte?
No, de uvas a peras me sale algún trabajillo
temporal como autónomo. Por ejemplo, hace unos meses estuve trabajando en un
vídeo de animación para Orange y me pagaron bastante bien, aunque no suele ser
lo habitual. Ahora me han ofrecido otra cosa fuera de España, pero
desgraciadamente vivir del arte en nuestro país es algo que está al alcance de
muy pocos. A los españoles no nos interesa la cultura ni la ficción. Preferimos
comentar en twitter sobre Chicote, Corina, Masterchef y su puta madre.
-¿Qué te gusta más de dedicarte al arte y qué cambiarías?
Pues eso mismo: cambiaría poder dedicarme al
arte sin tener que resignarme a la idea de que dentro de un par de años estaré
despachando whoppers en un Burger King. Somos la generación del Máster. Me
parece lamentable que en Estados Unidos cualquier estudiante de escuela de cine
esté rodando su primera película al poco tiempo y aquí, sin embargo, tengamos
que ir mendigando subvenciones, montando crowdfundings o peleándonos a machete
por una mierda de puesto como becario. Volvemos a lo de antes. No hay un
público definido y, por tanto, no existe un mercado propiamente dicho. Se me
está quedando un currículum precioso, eso sí.
-Una despedida o saludo.
Pues nada, muchas gracias por la entrevista y
un saludo a todo aquel que haya llegado hasta aquí escribiendo cojones, tetas y
Chicote en el buscador de Google.
















